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2/10/17

LAMPUZO


Como lambuzo ‘goloso, gulusmero’, se trata de uno de tantos derivados de lamber forma antigua de lamer más próxima a su etimología (latín lambere) propia del occidente peninsular (Astur-leonés y gallego-portugués). También reaparece en América como leonesismo conservador del grupo mb (sin la asimilación y reducción sufrida por la forma castellana: mb > mm > m). 

Lamber se encuentran en la «Farsa del Colmenero» de Sánchez de Badajoz (Que me eis de lamber las ropas), así como alguno de sus derivados: 
Hago á viudas garridas,
Tras olvidar los maridos,
Los lutos limpios, polidos,
Y sus caras relambidas.
De plena vigencia y vitalidad en el habla popular de Extremadura como demuestra su abundante descendecia: lambucero, lambucería, lambucear, lambuceo, relamber, además de lambuzo (en Las Hurdes ‘entrometido, mezucón, goloso’, Tierra de Barros, Campos de Zafra y Sierra Suroeste) que comparte el territorio con la variante lampuzo (Guareña y Vegas Altas, La Siberia, Loz Ibores y Las Villuercas). 

Forma esta última que emplea Luis Chamizo en su obra dramática «Las brujas»: 
La bruja dende chiquillo,
y la conozco al deíllo…
Es lampuza, cizañera,
retorcía y trapacera.
JJBL
La Voz de Extremadura 

8/9/17

JORANZO


Joranzo es el nombre que designa el ‘almez’ en Extremadura. Se trata de un árbol de corteza lisa y grisácea con amplia copa redondeada. Se emplea este nombre en los valles donde medra esta planta como los del Jerte y Ambroz. 

Su madera resistente y flexible se emplea para hacer horcas, cayados, garabatos y otros aperos. Aquí traigo unos palos de joranzo para hacer una garrotaTambién joranza y jorancera. Jaranzo en Sierra de Gata. 

Especial relevancia tiene el joranzo de Villareal de San Carlos en el corazón del Parque Nacional de Monfragüe, un formidable ejemplar considerado árbol singular de Extremadura. 

En Guijo de Granadilla se encuentra la ermita de Joranzo donde se celebra cada año una romería en honor de la Virgen del mismo nombre (fitotopónimo del lugar o paraje).

Procede de ojaranzo, que según el diccionario oficial designa una ‘variedad de jara o de adelfa’ (latín rhododendro), arbustos muy diferentes del almez. En Andalucía, el ojaranzo es propiamente el ‘rododendro’: Toda la umbría está llena de ojaranzos

Ya en las Vegas Bajas, Mérida y Guareña jarancio es un arbusto parecido a la jara, una planta cistácea de grandes flores blancas frecuente en encinares y laderas soleadas. Y así emplea esta palabra Luis Chamizo en su obra drámatica «Las Brujas»:
Mariquilla y ella me llamaban siempre
pa que las guiara por los vericuetos
de los andurriales,
cuajaos de jarancios y brezos
.
© JJBL
La Voz de Extremadura

1/8/17

ESTARIBEL


Un estaribel o estaribé es un ‘tenderete precario o instalación provisional’, como un entarimado para la venta de baratijas o un puesto veraniego para melones y sandías. 

De carácter inestable y transitorio, adquiere los mismos significados que tinglado como son ‘tablado armado a la ligera, artificio o enredo, y barullo o lío de gentes o cosas. También cobertizo. 

Se trata de una palabra que circula sin licencia oficial en el habla popular de Extremadura y otras partes: Bájate de ese estaribel que te vas a caer

Su origen hay que buscarlo en el latín stabulum ‘albergue, guarida, establo, zahurda’. 

Pero nos llegó del caló a través de la jerga del hampa o germanía con el sentido de ‘carcel, chirona’ tal como la emplea Valle Inclán en esta frase: Sepa usted que a ninguno meten el el estaribel por ganarse honradamente el manró

Cuyo sentido aclara esta coplilla popular que nos informa del léxico gitano: 
Ar pan le llamán manró,
ar tosino balebale,
a la iglesia la cangrí,
y estaribé a la cárse.
© JJBL
La Voz de Extremadura

1/7/17

CLISAO



Se dice que está clisao el individuo ‘absorto, con la vista perdida o mirando fijamente alguna cosa’. El zagal se quedó clisao al ver el tren de juguete. 

Con el verbo clisarse ‘quedarse con los ojos fijos, como pasmado y sin pestañear’. Porque está como ausente y ajeno a la realidad. 

Del antiguo clis o clise ‘eclipse’, forma tradicional hasta la restitución del culto eclipse del que procede. Cris en boca de Pedro el cabrero, que ya don Quijote se apresura a corregir: “Eclipse se llama, amigo, que no cris, el escurecerse esos dos luminares mayores”. Crisarse el sol, en la Recopilación de Sánchez de Badajoz. 

También en Andalucía. El caló clisos ‘ojos’ proviene de la forma arcaica y dialectal clisarse ‘mirar fijamente’ (por eclipsarse, del griego ekleipsein ‘abandonar, desertar’ a través del latín). 

En La Serena y La Siberia clisarse es también ‘girar o bailar el trompo o repión serenamente sin desplazarse de un punto fijo’: Tu repeón se clisa y parece que no se mueve. Al mío le tengo que poner otra puga porque escarba.

Clisao aparece al final del cuento popular El cura de las Casas (de Don Pedro) recogido por Rodríguez Pastor:
Asín que, por la noche, el fulano, como estaba tan clisao mirándole, y creía que le había visto, pos, se lo tiró por la puerta.
© JJBL
Vocabulario Popular de Extremadura 

1/6/17

ENCONTRAU



En Las Hurdes se llama el encontau a la ‘urticaria’. Se manifiesta con una erupción cutánea que produce una molesta picazón. Encontrau o también simbuscalu, por la creencia que se contagia en el campo cuando menos se espera. 

Para ello, sólo es preciso que se ponga a una criatura en contacto con un sitio por donde haya pasado cualquier bichejo o alimaña: lagartija, alacrán, sapo, culebra, lobo, zorra… 


Esta leve afección se conoce por lo general como sarpullido (o salpuyío según la pronunciación popular).

Para evitar los efectos del encontrau (con antelación o después del contagio), las madres pronunciaban un conjuro o ensalmo: ¡Husa el encontrau! Husa o jusa es la voz que se emplea para oxear o ahuyentar un animal (husear):
Si es de lobu, jusa al monti.
Si es de lagartija, jusa a la rendija,
Si es de santurrohtru, jusa a lo jondu,
Si es de sapu, jusa al buracu,
Si eh de culebrón, jusa al buracón,
etc...
   © JJBL 
Vocabulario Piopular de Extremadura

22/5/17

ROÍLLO



En las Vegas del Guadiana y Tierra de Barros un roíllo (pronunciado roíyo) es ‘una pequeña porción de terreno que se distingue de los inmediatos por alguna cualidad como el nacimiento de un tipo de hierba’: Un roíllo de forraje o de heno.

De uso esporádico, el término procede del localismo rodillo ‘prado redondo y pequeño, sin cercar situado entre tierras labrantías, rodil (Lamano en «Dialecto vulgar salmantino»). De donde roíllo, femenino del dialectal roílla ‘rodilla, trapo de cocina’, propiamente ‘rodete o rosca de paño para cargar pesos en la cabeza’, por asociación ponderativa de la pequeñez. Derivado de rueda por su forma (latín rota).

Luis Chamizo emplea roíllo como ‘pequeño pegujal de tierra’ en su poema «Extremadura»:
Al abrigo del cerro de las coscojas,
que reta con sus canchos a la montaña,
torvo y enfurruñao,
hay un roíllo de tierra llana
qu’ alfombran gamonitas y jaramagos.
© JJBL
La Voz de Extremadura

19/4/17

GAYO CAMPO



Gayocampo o gayo del campo es el nombre que recibe el ‘arrendajo’ en nuestra tierra: Graznaban los pintados y vistosos gayos del campo.

Se trata de un esquivo y pequeño córvido de plumaje gris morado con pinceladas azules y blancas en las alas. Se considera el centinela del monte por los graznidos de alarma que emite al detectar la presencia de un extraño.

Habitual en la literatura medieval, se mantiene vigente en el ámbito leonés; es hermano del gallego-portugués gaio. Procede del nombre propio de persona Caius Cayo (también Gaius), muy popular en latín, aplicado a este pájaro con fama de charlatán por remedar palabras.

Con el específico del campo, para distinguirlo de su homófono gallo ‘ave doméstica’ (latín gallus), que se le aplica en Feria y en otras localidades de la Comarca de Zafra, Tierra de Barros y Campiña Sur. Con las variantes locales gayo del monte (Baldíos de Alburquerque), gayu del monti (Provincia de Cáceres) y gayo barvo o real (en Llano de Olivenza, Sierra Soroeste y Tentudía).

A propósito de este pájaro y su afición a las cerezas sentencia el Maestro Correas:
En Mayo, una a una las lleva el gayo;
en Junio, a cesto y a puño.
© JJBL
Vocabulario Popular de Extremadura

3/3/17

JIMPLAR



Jimplar o himplar (con aspiración de la h) es ‘lloriquear, sollozar; gimotear antes o después de haber llorado’. Procede de himpar ‘gemir con hipo’ con aspiración de la inicial. De la onomatopeya himp del gemido (con hipo).

Se oye en algunas localidades de la Sierra de San Pedro, Vegas del Guadiana, Valle del Alagón, Las Villuercas y otras comarcas extremeñas.

El villanovense Felipe Trigo pone este dialectalismo en boca de un personaje de «El gran simpático»:
Pero como no estaría ni medio regular que estas sotas de artesanas saliesen cada día jimplando por señores.
También rejimplar. Jimplón o jimploso es un niño ‘llorica y quejicoso’: A caballu jimplón, calga mayol (Garrovillas de Alconétar).

Para Luis Chamizo jimplar es ‘sollozar, dar grandes sollozos’ y así la emplea en «Consejos del tío Perico» (El Miajón de los Castúos, 1921):
No me jimples, no me jimples, mocosina;
no t’enfusques ni me fartes al respeto,
no reguñas, Carnación, ni esparrataques
esos ojos cuando yo te dé un consejo.
© JJBL
Vocabulario Popular de Extremadura

1/2/17

ESCUSAO



Se dice que es un escusao el individuo ‘indiscreto, amigo de indagar con disimulo los asuntos ajenos’. Equivale por tanto a fisgón, curioso, entrometido. Con los derivados escuseo, escuseteo y escusear ‘fisgar, husmear’: Anda ya, deja de escusear y dedícate a lo tuyo.

De amplia extensión en la Baja Extremadura; en la provincia de Cáceres aparecen otras formas como escullero (Brozas, Navas del Madroño), jumaol (Torrejoncillo), goleor (Madrigal de la Vera, Bohonal de Ibor), cherón (Cilleros)… y sobre todo mezucón

En las comarcas orientales predominan los término alcucero (La Siberia) y guisoperogosipero (La Serena) para designar a la ‘persona que se quiere enterar de todo o mete las narices donde no lo llaman’.

Escusao o escusado procede del antiguo escusar ‘esconder, ocultar’ derivado de escuso (latín absconsus ‘escondido’ participio de abscondere) que en la locución antigua a escuso significa ‘a escondidas, ocultamente’ (“Han de ayalayar a escuso de manera que no parezcan y por ende son llamados escusados”). Por la tendencia de estos sujetos al cotilleo y observar tras los visillos al vecindario.

Isabel Gallardo en uno de su «Cuentos de Resolana» (Mi querida suegra) hace uso de algunas de estas voces:
—¿Qué se le importará a usté, so... tía escusá..., lo que hago o dejo de hacer? ¡Habráse visto la... alcucera esta, metiéndose en todo!
Dulce Chacón pone el derivado escuseteo ‘fisgoneo, curioseo’ en boca del viejo alfarero de «Cielos de Barro»:
La Juana, ¿quién había de ser?, con tantos escuseteos, se sabe milagro y vida de quien ande por bajo de su baranda. Y si no se los sabe, pregunta al que se lo sepa.
© JJBL
   Vocabulario Popular de Extremadura

11/1/17

MELUCA



Lombriz es voz castellana generalizada en toda Extremadura para el conocido anélido terrestre que vive en terrenos húmedos.

En la zona próxima a La Raya (Valencia de Alcántar, La Codosera, Acehuche, Brozas, Navas del Madroño, Zarza la Mayor) encontramos miñoca nombre gallego y portugués (minhoca) que aparece también en el Val de Xálima (San Martín de Trevejo). 

Con las variante biñoca ‘lombriz de tierra usada para pescar’ (en San Vicente de Alcántara) o binosca (en Alburquerque). 

De origen discutido: El DRAE se inclina por el latín minium ‘bermellón’, de donde también la astur-leonesa merucu meruca ‘lombriz de tierra’. Forma esta que también se relaciona con más lógica con el latín vermis ‘lombriz, gusano’ (gótico waurms) a través del diminutivo vermicula.

En Las Hurdes, la foma tradicional es meluca, tan cercana a la leonesa meruca.

En esta comarca extremeña se recita a los niños una rima que empieza con esta estrofa:
Estaba la meluca
metía en el barro.
Se salió pa fuera,
se la comió el gallo.
© JJBL
Vocabulario Popular de Extremadura

Buscapalabra

abangalsi abangao abangar abangáu abibe abogalla abrigá abuja achiperre achiperri acibarralsi acibarrao acibarrar acibarrau agalla aginación aginaero aginao aginar agino aguanieve aguanievi aguapero albolaga alboroque albulaga alcachofra alcancía alcancil alcanzúa alcaucil alchiperre algachofa almorzá alvilla ambozá ambuejo anchiperre andacapache andacapadre andacapaire andancia andancio angüejo apeayeguas arbolaga arcachofa arcacil arcancil arcanzúa archiperre argalla argallero arrecío arrelva arriscao arriscarse arvilla asomatraspón atalantar bacalar bacallón bacallote bacalón bagazo bago bagujón balansero baño barreñu barril barriñón barrondón barrumbar basilio bayón bayunco bejino bieldo biendra biendro bierga biergo bierno bilarda billarda billorda bilorta blanquear bobate bobiño bobito bocheta bogalla bolcheta bolindre bolindri. bollagra bomborita boragalla borborita bucheta bujerino bujero bullero bullidero bulliero bullir buraco burejo burgaño cabrestazo cabrestear cabresto cachiperre calambear calambuco calbochá calboche calbochero calbotá calbote calbotero calda caldillo calenturón calenturoso cámara camaranchón cámbara cambulleru cambullir candelario cañafote cañahote cañifote cañoto carajamandanga caramancho caramanchón carámbano carbote cerongollo chabalarquizo chabarco chabarcón chabuco chafardo chafurdo chafurdón chahurdo chahurdón chalabarquino chaleco chango chaquetía chíchare chícharro chichiribía choriceru chorobita chova chovo chozo chozón chuchurubía chufardo churubía churubita churumbela cigarrón cillero cogolla cojondongo coloraete colorín colorinu colorito columbiar condío conejera coquillu corrobla cótola cunaero cundío dádigos dagas daos dávidas demuación demuar desatalantar desbagar descogollar deslabón doblao dolondón efarrondón efarrumbar embarrar emborzá embosá embozá embudejo embudillo empacinarse empandinar empandurrao encamisá encamisao enfaldegar enfurruscao enfuscao enfuscarse engarañao enguerío enjarbegar entelerío eslabón esmorecer esmorecío espiche espiga espilogaero facatúa falbegar falcatúa faldegar faldiego faldiegue farroncón farrondar farrondón farropo farrumbón farrungar flama flamazo fuélliga furaco furriola furriona fusca fuscarrá gacho gallareta gallo galocho gañafote gañafoto gañuto garabanchón garamancho gata gomo grillu guapero guarnío guarrapín guarrapino guarrapo guarrapu guasnío güevillos guillarda guindaero gurrumelo gurumelo harramplar helá hesa horosco huélliga jacha jalbegar jalbiegar jarbegar jarramplas jartalga jeringo jeringuero jesa joritaña jóyiga juéyega jupa jurapasto jurramacho langosto lebrillo lejío liendro liendru liso lobrihosco lobrique lubricán lubricano lubrihorco macarraca magosto maná manguto mantaruja manteca colorá manzana matagañanes migollo mocha mocheta mojaño molgaño morgañera morgaño muación muanza murgaño muru nea obrihosco orihosco orilla pantaruja pantarulla papones peba pechuguita pelona pelúa penca peón peona perronilla perrunilla piche picota pierna pimenterinu pimentero pimientinu pingolla pingollo pintasilgo pío piotana pipa pipo piporro pitarra pitarrina pitera plao pómpora pomporina pomporita porrón presente pringón pringue puelme recacha recachera recencio recocaje recuéncano recumbaero recumbear regordo relva remecero remúa remualsi remullaeru repámpagu repampanu repápado repápalo repárpalo repeón repiandera repiangola repiao repiar repión repiona repionela rescolumbio resencio resensio rosca rozapasto sacaojo salamándriga salamanquina salamántica saltacara saltaojos saltorrostro santacara santarrostro santorrostro santurrostru sapillos saternesti saturnostru sesmo silguero sobrao sobrau socuello sogato sombrerillo tabacoso támbara tarama taramazo tarma tarmazo teco telarín téntico téntigo tentiguez tontito tontón tontuelo tosantos troje troji tupa tupina tupiná tupitaina tupitanga tupitina vasillo vendimio zacatúa zahurdón zaparrostru zarangollo zocho zorongollo zurrapa

Aquí se dice así: Palabras de nuestra tierra